Lo dificil es pretender que somos dos cosas al mismo tiempo. Dos esencias parecidas pero que no se complementan la una a la otra, ni a nosotros mismos. Dejandonos ambos deseando mas, incampacitandonos para obtenrlo, cegandonos antes lo desapercivido, por estar tan obviamente presente, alcanzable. Ironica, la situacion, hasta cierto punto. Gastamos toda nuestras vidas sonando con un mito urbano cuya utopia remota desde los tiempos mas ancianos. Nos venden una idea sin tiempo, sin espacio, sin supuesto final. Y no nos damos cuenta de que eso que tanto deseamos, y pretendemos no creer, esta ahi, al alcanze de nuestros ojos. Pero lo dejamos correr, por el miedo de perder lo que antiguamente habias categorizado, y te emepenas neciamente en dejar las cosas como estan. Rechazando la sola posibilidad de que puede que funcione, por que seria mucho peor salir de esa rutina monotoma, de la que tanto nos quejamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario